Para ser publicado originalmente el 03/10/2005

Personalizar un periódico con fragmentos de distintos diarios, convertirse en redactor o recibir alertas de las últimas informaciones, son algunas de las nuevas ideas que intentan redefinir la forma de informar e informarse

Hasta el cansancio se ha dicho y se dice que la información es poder. Tanto se repite la sentencia que parece haber perder sentido. Lo cierto es que la información está marcando el comienzo del nuevo siglo como la piedra angular a partir de la cual se cierran acuerdos, se concretan negocios y se relaciona la gente.
Capítulo aparte merecería una discusión que se orientara a discernir qué es estar informado. Las noticias, mientras tanto, se han convertido en un bien de consumo de altísima demanda.
Prueba lo son las ofertas de los medios tradicionales y el surgimiento de nuevas ideas para trasmitir información –a veces apoyadas en no tan nuevas tecnologías-. Internet, territorio por excelencia para los ensayos de nuevos productos, insinúa tendencias que podrían conducir a una redefinición de la profesión de comunicador y de la forma de informarse.

Oh, mi Dios!

Eso pareciera decir, en un juego de palabras, uno de los periódicos más importantes de Corea del Sur, “Oh my News” (“Oh, mis noticias”, en español). Es un portal de información en Internet en el cual trabajan más de 36.000 periodistas (sí, treinta y seis mil periodistas).
Este medio parte de la premisa de que cualquier ciudadano puede ser periodista si tiene “cosas e información para explicar”. Su política de “periodismo participativo” lo ha llevado a convertirse, en tan sólo cinco años, en el sexto medio de comunicación más importante de de Corea del Sur. Los 36 mil periodistas aportan el 70 por ciento de los contenidos, mientras que el restante 30 es producido por periodistas profesionales que además controlan la calidad y veracidad de las informaciones aportadas por los ciudadanos periodistas. Por cada material que aporten, los colaboradores reciben un pago que puede ir desde los 5 hasta los 20 dólares.
En una conferencia celebrada la semana pasada en Barcelona (España), Oh Yeon Ho, director del portal, aseguró que la iniciativa pretende darle la bienvenida a un nuevo periodismo para el nuevo siglo.

El diario de diarios

Google News, una aplicación más del portal de búsquedas más popular de Internet, le permite al usuario tener las noticias del país y el mundo, actualizadas al instante y presentadas desde la visión de los distintos periódicos en línea. Un robot realiza un recorrido por los medios de comunicación de Internet y establece la importancia de las noticias según su ubicación y repetición. Luego compila en el portal de Google News la información del momento, jerarquizándola y proponiendo enlaces a las distintas fuentes disponibles: periódicos, canales de TV, o webs de información. De esta forma el usuario puede enterarse el estado de salud del Papa según los distintos diarios del país, más la crónica de un periódico de México y las imágenes de un canal español.
Como si fuera poco, el jueves último Google News introdujo una mejora más a su ya revolucionario sistema de noticias. Ahora el usuario puede elegir el orden en que se presentan las secciones y añadir nuevos espacios para informaciones de otros países (por ejemplo, los deportes de España). Además, se pueden especificar palabras claves para que Google encuentre noticias y las agrupe en una sección nueva. Si algún productor riocuartense quiere saber cuáles son las últimas noticias relacionadas con la soja, puede especificar “soja”, como palabra clave, y “Campo”, como sección, y todos los días Google le mostrará en ese espacio las noticias que contengan esa información.
Otra opción para recibir las últimas informaciones al tiempo en que son publicadas es el lenguaje XML y los lectores RSS. Lo primero (acrónimo en inglés de eXtensive Markup Language, lenguaje de marcado ampliable), es una versión simplificada de las webs habituales que permite ver solo el contenido, sin tener que procesar todo la pagina. RSS (Really Simple Syndication, Sindicación Muy Simple), es la aplicación del lenguaje XML a los sitios de noticias.
Con un pequeño programa que se puede bajar e instalar en forma gratuita de Internet, como el FeedReader 2.7, el usuario puede recibir los titulares de las últimas noticias a medida que éstos son cargados en las páginas de los diarios. Ya no es necesario abrir el navegador y cargar toda la web (con sus publicidades) para enterarse de lo ocurrido en el país y el mundo. De esta forma, la persona podrá usar su procesador de textos o chatear con un amigo, con la tranquilidad de saber que el programa le avisará con un pequeño cartel en el rincón inferior derecho de la pantalla cada vez que algo sea noticia.

Las fotos, negativos, diapositivas, documentos y videos de la era analógica están amenazados de muerte por el tiempo. Conozca qué es necesario para digitalizar los documentos y asegurarles larga vida para los próximos años a venir

En todas las casas existen las viejas cajas de zapatos llenas de recuerdos familiares. Suelen reposar pasiblemente en estanterías inalcanzables, en placares olvidados, rodeadas de un cambalache de objetos difícil de clasificar. Claro que están quienes a pesar del paso de los años, procuran un cuidado más atento y organizado, quienes preservan sus documentos familiares clasificados y a resguardo de la luz y el polvo, enemigos naturales de las colecciones.
Pero hasta el más precavido habrá de saber que nada será suficiente contra el lento pero incansable andar del tiempo. Nada a menos que todo se transforme en unos y ceros.

Ventajas de o digital

¿Cuál es el interés de pasar los archivos a la computadora? Muchas son las ventajas pero podrían resumirse en tres: ahorro de espacio, preservación de calidad y versatilidad para el manejo de datos.
Para entender la primera se puede imaginar una caja llena de fotos. Las mismas, una vez digitalizadas difícilmente ocuparán más que un CD o a lo sumo un DVD.
La segunda ventaja –la de la preservación– se refiere a que una vez digitalizado, un documento no pierde calidad. Un DVD puede deteriorarse con el paso del tiempo, pero una simple y rápida copia le garantizará más años de vida sin haber tenido que renunciar en nada a la calidad original. Con los documentos analógicos (los VHS, por ejemplo), cada nueva copia significa una pérdida de calidad con respecto al original, lo que en la jerga se dice “una generación”.
El tercero y último punto positivo –la versatilidad– englobaría a todo aquello que se puede hacer con el archivo una vez que éste “habla” el lenguaje de la computadora: Retocar las fotos e imprimirlas, editar los videos y el audio, enviar por e-mail y compartir por Internet.



Hoy en día casi todo puede ser convertido a formato digital de manera casera: fotos, negativos, diapositivas, documentos de texto impresos, cassettes de audio, LPs, discos de pasta, DV, VHS, SVHS, VHS-C, y hasta películas en film. Todo depende del equipamiento con el que se cuente y de lo que se quiera invertir. Muchas casas y particulares se ofrecen para este trabajo, por lo que sólo quedará hacer números y ver si la cantidad justifica la inversión en equipo o si por el contrario, conviene pagar a alguien.

Imágenes y documentos

Hoy en día casi todas las impresoras permiten escanear. Es lo que les da el título de “multifunción”. Quienes cuenten con una no tendrán problemas para pasar su colección de fotos al disco de la máquina.
Si lo que se quiere es digitalizar negativos o diapositivas, lo más probable es que haya que agregar un nuevo juguete al escritorio. Se trata de un escanner que además de digitalizar fotos en papel y convertir imágenes de documentos en texto, permite pasar películas de negativos y diapositivas.
Una vez en la computadora, y de la mano de algún programa de edición de imágenes, podrá dedicarse a restaurar la calidad de las viejas fotos, corregir errores de contraste y luminosidad o hasta borrar personajes indeseables.

Sonido y video

Cuando de video se trata, las opciones son muchas aunque probablemente también involucren una inversión en hardware.



Para convertir los cassettes de 8 mm o pasar mini DV a la computadora se deberá contar con una entrada IEEE 1394. Para esto no sólo se necesitará el cable apropiado (algunas videocámaras caseras lo incluyen) sino que además habrá que verificar que exista esta conexión en la computadora. De lo contrario habrá que adquirir la placa apropiada.
Esta misma placa capturadora servirá también para los VHS-C, VHS y SVHS. Como adicional, puede agregarse que esta placa también permitirá ver y grabar canales de televisión de aire, de cable y estaciones de radio. Si bien no son nada baratas, en los últimos años han bajado mucho de precio. La calidad siempre será más que satisfactoria para el usuario medio.
Si ya se cuenta con todo esto solo quedará enchufar la videocasetera a la máquina y abrir el programa de captura provisto con la placa.
Para los cassettes de audio y los discos, habrá que conectar el reproductor por sus canales de salida a los canales de entrada de audio del ordenador.



Actualmente la mayoría de las placas de sonido permiten capturar sonido, por lo que probablemente no será necesario comprar nada nuevo.
Ya sea que se trate de video o de audio, probablemente el usuario quiera mejorar las copias, quitar interferencias y editar los contenidos. Para todos los casos existen numeroso programas, algunos gratuitos, que servirán a esos fines.
Si ya considera que ha finalizado su trabajo, espere. No se apresure a deshacerse de los originales. Antes asegúrese haber hecho una copia en un soporte externo (como CD o DVD) y otra en Internet. De esta forma, habrá suficientes respaldos en caso de que el ordenador decida dejar de funcionar.

La 8.04 es la última versión de la distrubución de Linux más popular del mundo. Es muy fácil de instalar y configurar. Conozca por qué es tan popular y anímese a probarlo sin renunciar a su versión de Windows.

Con seguridad el lector de este artículo ya habrá oído hablar más de una vez de “Ubuntu”, ese vocablo de origen africano que se ha hecho parte corriente del lenguaje informático desde el 8 de julio de 2004, cuando el millonario sudafricano Mark Shuttleworth decidió hacer un "Linux para seres humanos". Muchas versiones se sucedieron desde entonces hasta la actual "Hardy Hearon" ("garza robusta", en español).
Cada versión se ha acercado más al usuario medio, siempre guiada por la máxima de humanizar el sistema operativo. Hoy instalar Ubuntu es tan sencillo o más que con el sistema de las ventanitas de Microsoft. Pero si no está seguro de lo que está por hacer, si lo mueve la curiosidad de conocer pero no la necesidad de cambiar, entonces mejor probar antes de instalar.

Un vistazo de lejos

La primera opción es arrancar la computadora desde el CD. Para esto debe prender la máquina, colocar el disco de instalación de Ubuntu y reiniciar con el disco puesto. Si su ordenador está configurado para arrancar desde el CD debería ver una pantalla que indica Ubuntu en su cabecera y con un contador de 30 segundos.



Si no ve esta pantalla y su computadora arranca normalmente quiere decir que debe entrar en el Setup de la máquina y cambiar el orden de “booteo”.
En esta pantalla deberá elegir el idioma presionando F2 en su teclado. Luego deberá elegir la opción “iniciar o instalar Ubuntu”. Listo. En unos minutos estará dentro del sistema operativo. Como está iniciando desde un CD, notará que el arranque es lento, tanto o más que con Windows. Es normal. Esto cambiará cuando el sistema esté instalado y corriendo desde el disco duro.
Otra forma de probar Linux sin comprometerse es Wubi (Windows Ubuntu Installer, o instalador de Ubuntu para Windows), una aplicación incluida en la flamante versión 8.04 que permite poner el sistema operativo en un solo archivo en Windows. La instalación ocupará aproximadamente de 3 a 5 gigas y podrá ser removida fácilmente como cualquier otro programa.

Del dicho al hecho

Por más que que el sudafricano Mark Shuttleworth se esfuerce, Ubuntu sigue siendo una tarea para atrevidos. No por su dificultad, sino porque el universo informático está dominado por Windows. O sea que si un usuario medio quiere cambiar, probablemente se encuentre con la necesidad de conservar su Windows para resguardar sus trabajos y documentos de todos los días. Aquí es donde la tarea se complica un poco. Para mantener Windows y hacerlo coexistir con Ubuntu habrá que organizar el disco en particiones.



Como una explicación detallada del proceso desbordaría los límites de este espacio, se propone al emprendedor seguir los enlaces aquí propuestos para obtener más información sobre cada punto. Lo que sigue es un resumen de 10 pasos para lograr instalar Linux en una computadora y que conviva con Windows.

1- Procure tener espacio suficiente. Para poder tener los dos sistemas operativos conviviendo necesitará unos 15 gigas o más libres antes de proceder.
2- Revise el disco con ScanDisk. Debe asegurarse de que esté libre de errores.
3- Defragméntelo dos o tres veces para evitar problemas al asignar las particiones.
4- Reinicie la máquina, entré al Setup de la BIOS y cambie el orden para iniciar desde el CD (en algunas computadores esto ya viene configurado, por lo que podrá saltear este paso).
5- Ponga el CD de Live Ubuntu y reinicie. Siga los pasos arribas descriptos para iniciar el sistema operativo desde el CD.
6- Luego de esperar que se cargue el sistema abra la aplicación Gparted y con el espacio libre haga una partición de 15 gigas para Ubuntu y otra swap de un giga o más (esta servirá como intercambio, para ayudar a la memoria RAM).
7- Ahora sí, haga doble click en el botón de instalar que aparece en el escritorio.
8- Siga las etapas lógicas, y en donde se pregunta por la partición para la instalación elija "Espacio libre contiguo más grande".
9- Déjese guiar por el asistente haciendo click en siguiente. Deberá elegir un nombre de usuario, una contraseña, reglar la hora, fecha, zona y distribución de teclado.
10- Reinicie y compruebe como el sistema le pide que elija si quiere iniciar con Windows o Linux.
Si se siente perdido, puede ojear alguno de los tantos tutoriales gratuitos que hay en Internet. El buscador de Google es un gran aliado de los curiosos.


Cómo se consigue?
Ubuntu es gratis y su licencia permite copiarlo y distribuirlo cuantas veces se quiera. Si no tiene nadie que se lo preste, existen dos canales para conseguirlo: Puede bajarlo desde el sitio oficial y grabarlo en un CD o si prefiere esperar entre 4 a 6 semanas, puede pedirlo para que le envíen el CD a su domicilio. Vale reiterar que ambas alternativas son gratuitas y seguras.