12 febrero 2009

Cómo proteger sus datos en Internet?

Al tiempo que las redes sociales se multiplican y popularizan, los usuarios desprevenidos hipotecan su privacidad. Cómo se puede rastrear a alguien por Internet y qué hay que hacer para resguardar la intimidad sin renunciar a una vida en línea?

Qué diría usted si un día viera su vida relatada al detalle en la nota central de una revista de tirada masiva? Que diría si encontrara expuesta en los quioskos una revista con su retrato, gustos, datos personales, familia, amigos, novias, amantes y mascotas? Si viera su intimidad revelada en una radiografía digna de la vida pública de una estrella de Hollywood? Esto podría pasarle si no presta atención a la gestión de los datos personales que realiza cuando navega por Internet.
El ejemplo de arriba proviene de un caso real ocurrido en Francia. Sólo siguiendo los datos públicos desparramados por la red, un equipo de investigación de la revista Le Tigre logró editar una completa biografía sobre un perfecto extraño.
Redes sociales como Facebook —ese nuevo juguete comunicacional de moda- son herramientas potentes para conectar personas y crear comunidades. Cada día familiares, colegas, compañeros de clase, amigos y conocidos se encuentran y reencuentran en estos espacios. Estar al día de lo que hace nuestro entorno es mucho más fácil así. Además los usos potenciales de las redes sociales pueden ir más allá de la moda: promoción personal, profesional, contactos laborales, compartir ideas, eventos, proyectos, negocios y muchos más.

Y todo a cambio de qué?
El precio a pagar por participar de este movimiento no se mide en dinero sino en la cantidad de los datos personales que se comparten. Cómo nos llamamos, qué edad tenemos, qué afiliaciones o convicciones nos definen, qué nos gusta, dónde estudiamos, qué hacemos y para quién trabajamos.
Como se adivina, puede haber cosas que no necesariamente se quiera compartir a los cuatro vientos. Conocer algunas herramientas en línea destinadas a rastrear personas ayudará a entender mejor la seriedad del problema y cómo mantenerse a resguardo sin renunciar a participar del nuevo movimiento de los medios sociales.

Basta con darse una vuelta por Google para comprender hasta qué punto la información se expone al mundo con facilidad. El verbo "googlear" —por aberrante que pueda sonar- cada vez es más empleado para referirse a la acción de buscar información sobre algo o alguien.
Entre las herramientas específicas concebidas para rastrear personas, Pipl es un potente buscador. De apariencia simple, es capaz de excavar en la mayoría de las redes sociales más conocidas -y no tanto- en busca de perfiles, fotos, artículos, correos y teléfonos. La información se devuelve en secciones debidamente identificadas y ordenadas.
Al mismo nivel de detalle si sitúa 123people. Aquí los resultados de una búsqueda se separan en fotos, direcciones de correo, números de teléfono, videos, documentos, blogs, y muchas otras secciones más dependiendo de los datos encontrados. Si la información está en algún lugar, este buscador la encontrará.
Tanto Wink como YoName son meta buscadores de redes sociales a visitar como alternativa, aunque los resultados no suelen ser ni tan precisos y ni tan extensos como en los casos de de Pipl o 123people.
Mención aparte merece Spokeo, un verdadero detective privado de la vida en línea. Este sitio examina nuestros contactos de correo electrónico y rastrea la presencia en Internet de toda la lista. Un par de minutos más tarde nos devuelve una informe con todos los nombres y las huellas dejadas en Internet.
Aunque pueda parecer un tanto psicópata, usando en sanas dosis Spokeo puede convertirse en un buen aliado para seguirle el paso a nuestros amigos. La única contra de este servicio -y no es menor-, es que sólo permite probar el servicio con un par de nombres antes de pedirnos un abono de US$ 2,95 por mes.

Security
Flickr / CarbonNYC

Dada la popularidad creciente de Facebook en todo el mundo, quizá valga la pena recordar las funciones que nos permiten controlar nuestra privacidad.
Como en la vida real, la gente tiende a mantener conductas adecuadas a los grupos que frecuenta. Generalmente la persona no es la misma en el trabajo que por la noche con sus amigos de toda la vida. Los creadores de Facebook anticiparon esto e inventaron una opción para mantener los círculos de contactos separados de manera tal que haya que preocuparse por lo que se dice o sube a la red.

El corralito
Lo primero que hay que hacer es crear listas y poner a todos los contactos en ellas. Por ejemplo, "trabajo", "amigos", "conocidos", "familia". Para esto hay que ir al menú y luego hacer click en en la columna de la izquierda. Una vez nombrada la lista nueva habrá que poner en ella los contactos correspondientes. Esto se puede hacer escribiendo las primeras letras de la persona buscada (Facebook sugerirá de quién se trata) o marcando los contactos desde la lista completa.
La siguiente etapa será definir el nivel de privacidad para la lista en el menú Configuración>Configuración de Privacidad. Este el centro de control de todos nuestros datos en Facebook. En la sección se podrá configurar a quién se muestra qué. Por ejemplo, si se quiere que las fotos sólo sean accesibles a la familia, entonces se deberá hacer click en el menú desplegable junto a . Si se elige la opción personalizar, se podrá optar porque sólo algunas personas o listas de personas puedan acceder a las fotos.

Participar de las redes sociales puede ser una divertida forma de comunicarse y mantenerse al día, sólo habrá que tener siempre presente la cuestión de qué se dice y a quien, ya que el público en potencia no es ni más ni menos que el mundo entero.

Fuentes y más información en
makeuseof (inglés) - 15 Websites to Find People On The Internet y 3 Ways To Find People With Social Search Engines.
Franco|Techno (francés) - Vedette malgré lui.
La Nación - Para desaparecer de Facebook y La privacidad al desnudo en las redes sociales.

13 junio 2008

Internet propone nuevas tecnologías que cambiarán la forma de informarse

Para ser publicado originalmente el 03/10/2005

Personalizar un periódico con fragmentos de distintos diarios, convertirse en redactor o recibir alertas de las últimas informaciones, son algunas de las nuevas ideas que intentan redefinir la forma de informar e informarse

Hasta el cansancio se ha dicho y se dice que la información es poder. Tanto se repite la sentencia que parece haber perder sentido. Lo cierto es que la información está marcando el comienzo del nuevo siglo como la piedra angular a partir de la cual se cierran acuerdos, se concretan negocios y se relaciona la gente.
Capítulo aparte merecería una discusión que se orientara a discernir qué es estar informado. Las noticias, mientras tanto, se han convertido en un bien de consumo de altísima demanda.
Prueba lo son las ofertas de los medios tradicionales y el surgimiento de nuevas ideas para trasmitir información –a veces apoyadas en no tan nuevas tecnologías-. Internet, territorio por excelencia para los ensayos de nuevos productos, insinúa tendencias que podrían conducir a una redefinición de la profesión de comunicador y de la forma de informarse.

Oh, mi Dios!

Eso pareciera decir, en un juego de palabras, uno de los periódicos más importantes de Corea del Sur, “Oh my News” (“Oh, mis noticias”, en español). Es un portal de información en Internet en el cual trabajan más de 36.000 periodistas (sí, treinta y seis mil periodistas).
Este medio parte de la premisa de que cualquier ciudadano puede ser periodista si tiene “cosas e información para explicar”. Su política de “periodismo participativo” lo ha llevado a convertirse, en tan sólo cinco años, en el sexto medio de comunicación más importante de de Corea del Sur. Los 36 mil periodistas aportan el 70 por ciento de los contenidos, mientras que el restante 30 es producido por periodistas profesionales que además controlan la calidad y veracidad de las informaciones aportadas por los ciudadanos periodistas. Por cada material que aporten, los colaboradores reciben un pago que puede ir desde los 5 hasta los 20 dólares.
En una conferencia celebrada la semana pasada en Barcelona (España), Oh Yeon Ho, director del portal, aseguró que la iniciativa pretende darle la bienvenida a un nuevo periodismo para el nuevo siglo.

El diario de diarios

Google News, una aplicación más del portal de búsquedas más popular de Internet, le permite al usuario tener las noticias del país y el mundo, actualizadas al instante y presentadas desde la visión de los distintos periódicos en línea. Un robot realiza un recorrido por los medios de comunicación de Internet y establece la importancia de las noticias según su ubicación y repetición. Luego compila en el portal de Google News la información del momento, jerarquizándola y proponiendo enlaces a las distintas fuentes disponibles: periódicos, canales de TV, o webs de información. De esta forma el usuario puede enterarse el estado de salud del Papa según los distintos diarios del país, más la crónica de un periódico de México y las imágenes de un canal español.
Como si fuera poco, el jueves último Google News introdujo una mejora más a su ya revolucionario sistema de noticias. Ahora el usuario puede elegir el orden en que se presentan las secciones y añadir nuevos espacios para informaciones de otros países (por ejemplo, los deportes de España). Además, se pueden especificar palabras claves para que Google encuentre noticias y las agrupe en una sección nueva. Si algún productor riocuartense quiere saber cuáles son las últimas noticias relacionadas con la soja, puede especificar “soja”, como palabra clave, y “Campo”, como sección, y todos los días Google le mostrará en ese espacio las noticias que contengan esa información.
Otra opción para recibir las últimas informaciones al tiempo en que son publicadas es el lenguaje XML y los lectores RSS. Lo primero (acrónimo en inglés de eXtensive Markup Language, lenguaje de marcado ampliable), es una versión simplificada de las webs habituales que permite ver solo el contenido, sin tener que procesar todo la pagina. RSS (Really Simple Syndication, Sindicación Muy Simple), es la aplicación del lenguaje XML a los sitios de noticias.
Con un pequeño programa que se puede bajar e instalar en forma gratuita de Internet, como el FeedReader 2.7, el usuario puede recibir los titulares de las últimas noticias a medida que éstos son cargados en las páginas de los diarios. Ya no es necesario abrir el navegador y cargar toda la web (con sus publicidades) para enterarse de lo ocurrido en el país y el mundo. De esta forma, la persona podrá usar su procesador de textos o chatear con un amigo, con la tranquilidad de saber que el programa le avisará con un pequeño cartel en el rincón inferior derecho de la pantalla cada vez que algo sea noticia.

03 junio 2008

Cómo pasar los viejos recuerdos a la computadora antes que el tiempo termine por arruinarlos

Las fotos, negativos, diapositivas, documentos y videos de la era analógica están amenazados de muerte por el tiempo. Conozca qué es necesario para digitalizar los documentos y asegurarles larga vida para los próximos años a venir

En todas las casas existen las viejas cajas de zapatos llenas de recuerdos familiares. Suelen reposar pasiblemente en estanterías inalcanzables, en placares olvidados, rodeadas de un cambalache de objetos difícil de clasificar. Claro que están quienes a pesar del paso de los años, procuran un cuidado más atento y organizado, quienes preservan sus documentos familiares clasificados y a resguardo de la luz y el polvo, enemigos naturales de las colecciones.
Pero hasta el más precavido habrá de saber que nada será suficiente contra el lento pero incansable andar del tiempo. Nada a menos que todo se transforme en unos y ceros.

Ventajas de o digital

¿Cuál es el interés de pasar los archivos a la computadora? Muchas son las ventajas pero podrían resumirse en tres: ahorro de espacio, preservación de calidad y versatilidad para el manejo de datos.
Para entender la primera se puede imaginar una caja llena de fotos. Las mismas, una vez digitalizadas difícilmente ocuparán más que un CD o a lo sumo un DVD.
La segunda ventaja –la de la preservación– se refiere a que una vez digitalizado, un documento no pierde calidad. Un DVD puede deteriorarse con el paso del tiempo, pero una simple y rápida copia le garantizará más años de vida sin haber tenido que renunciar en nada a la calidad original. Con los documentos analógicos (los VHS, por ejemplo), cada nueva copia significa una pérdida de calidad con respecto al original, lo que en la jerga se dice “una generación”.
El tercero y último punto positivo –la versatilidad– englobaría a todo aquello que se puede hacer con el archivo una vez que éste “habla” el lenguaje de la computadora: Retocar las fotos e imprimirlas, editar los videos y el audio, enviar por e-mail y compartir por Internet.



Hoy en día casi todo puede ser convertido a formato digital de manera casera: fotos, negativos, diapositivas, documentos de texto impresos, cassettes de audio, LPs, discos de pasta, DV, VHS, SVHS, VHS-C, y hasta películas en film. Todo depende del equipamiento con el que se cuente y de lo que se quiera invertir. Muchas casas y particulares se ofrecen para este trabajo, por lo que sólo quedará hacer números y ver si la cantidad justifica la inversión en equipo o si por el contrario, conviene pagar a alguien.

Imágenes y documentos

Hoy en día casi todas las impresoras permiten escanear. Es lo que les da el título de “multifunción”. Quienes cuenten con una no tendrán problemas para pasar su colección de fotos al disco de la máquina.
Si lo que se quiere es digitalizar negativos o diapositivas, lo más probable es que haya que agregar un nuevo juguete al escritorio. Se trata de un escanner que además de digitalizar fotos en papel y convertir imágenes de documentos en texto, permite pasar películas de negativos y diapositivas.
Una vez en la computadora, y de la mano de algún programa de edición de imágenes, podrá dedicarse a restaurar la calidad de las viejas fotos, corregir errores de contraste y luminosidad o hasta borrar personajes indeseables.

Sonido y video

Cuando de video se trata, las opciones son muchas aunque probablemente también involucren una inversión en hardware.



Para convertir los cassettes de 8 mm o pasar mini DV a la computadora se deberá contar con una entrada IEEE 1394. Para esto no sólo se necesitará el cable apropiado (algunas videocámaras caseras lo incluyen) sino que además habrá que verificar que exista esta conexión en la computadora. De lo contrario habrá que adquirir la placa apropiada.
Esta misma placa capturadora servirá también para los VHS-C, VHS y SVHS. Como adicional, puede agregarse que esta placa también permitirá ver y grabar canales de televisión de aire, de cable y estaciones de radio. Si bien no son nada baratas, en los últimos años han bajado mucho de precio. La calidad siempre será más que satisfactoria para el usuario medio.
Si ya se cuenta con todo esto solo quedará enchufar la videocasetera a la máquina y abrir el programa de captura provisto con la placa.
Para los cassettes de audio y los discos, habrá que conectar el reproductor por sus canales de salida a los canales de entrada de audio del ordenador.



Actualmente la mayoría de las placas de sonido permiten capturar sonido, por lo que probablemente no será necesario comprar nada nuevo.
Ya sea que se trate de video o de audio, probablemente el usuario quiera mejorar las copias, quitar interferencias y editar los contenidos. Para todos los casos existen numeroso programas, algunos gratuitos, que servirán a esos fines.
Si ya considera que ha finalizado su trabajo, espere. No se apresure a deshacerse de los originales. Antes asegúrese haber hecho una copia en un soporte externo (como CD o DVD) y otra en Internet. De esta forma, habrá suficientes respaldos en caso de que el ordenador decida dejar de funcionar.